
La convivencia en los centros educativos está siendo objeto de un creciente interés por parte de la sociedad debido a los episodios puntuales de violencia o acoso que generan preocupación. En el entorno escolar se ponen de manifiesto los conflictos que protagonizan los jóvenes en otros ámbitos sociales.
En un centro educativo, los niños se agrupan por primera vez y se les exige el cumplimiento de unas normas de convivencia necesarias para hacer posible el normal desarrollo de la actividad docente. Por ello, siempre ha existido un cierto riesgo de enfrentamiento entre iguales en los colegios, normalmente de tipo físico entre los chicos (peleas, agresiones, etc.) y con un carácter más psicológico entre las chicas (exclusión, ridiculización, aislamiento, etc.).
No obstante, a tenor de lo que reflejan los medios de comunicación, parece que en los últimos años el problema se ha agudizado. En este sentido, debemos tener en cuenta los notables cambios que se han producido en la sociedad que han de repercutir inevitablemente en los centros escolares. Ello hace que los modelos de convivencia tradicionales se hayan de adaptar a estos cambios. Asimismo, se tiene conocimiento de conflictos, aparentemente nuevos, como es el caso del acoso escolar, en particular, el que se ejecuta a través de teléfonos móviles o Internet.
La preocupación por la calidad de las relaciones interpersonales dentro de la escuela pone de manifiesto la importancia de profundizar en el análisis de las condiciones necesarias para promover un clima escolar positivo que facilite el desarrollo de habilidades cognitivas y socio-morales de los miembros de la comunidad escolar.
En un centro educativo, los niños se agrupan por primera vez y se les exige el cumplimiento de unas normas de convivencia necesarias para hacer posible el normal desarrollo de la actividad docente. Por ello, siempre ha existido un cierto riesgo de enfrentamiento entre iguales en los colegios, normalmente de tipo físico entre los chicos (peleas, agresiones, etc.) y con un carácter más psicológico entre las chicas (exclusión, ridiculización, aislamiento, etc.).
No obstante, a tenor de lo que reflejan los medios de comunicación, parece que en los últimos años el problema se ha agudizado. En este sentido, debemos tener en cuenta los notables cambios que se han producido en la sociedad que han de repercutir inevitablemente en los centros escolares. Ello hace que los modelos de convivencia tradicionales se hayan de adaptar a estos cambios. Asimismo, se tiene conocimiento de conflictos, aparentemente nuevos, como es el caso del acoso escolar, en particular, el que se ejecuta a través de teléfonos móviles o Internet.
La preocupación por la calidad de las relaciones interpersonales dentro de la escuela pone de manifiesto la importancia de profundizar en el análisis de las condiciones necesarias para promover un clima escolar positivo que facilite el desarrollo de habilidades cognitivas y socio-morales de los miembros de la comunidad escolar.
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