

Dimensión cognitiva, se refiere a la necesidad de ofrecer información positiva y realista a los miembros de la comunidad educativa y, de este modo, acabar con prejuicios o creencias irracionales sobre personas y grupos.
Dimensión afectiva, tiene que ver con la necesidad de cultivar la educación emocional en las instituciones escolares. Fundamentalmente supone dar valor a la empatía, así como a la identificación, expresión y gobierno de los fenómenos afectivos.
Dimensión ética, se dirige sobre todo a promover el desarrollo moral del educando, a través de la instrucción, el ejemplo de los educadores, la discusión de dilemas, etc.
Dimensión social, hace referencia a la importancia de la comunicación, las relaciones humanas y, en suma, al ambiente del aula basado en la cordialidad, la confianza y el trabajo.